En Open Cloud Factory sabemos del protagonismo de las mujeres que forman parte de nuestro equipo, por ello, y aprovechando la semana del 8 al 14 de marzo, hemos realizado una serie de entrevistas en las que nos de su visión del papel de la mujer en el sector de la ciberseguridad.

Hoy Cristina Barbero y Claudia Piera nos han dado su opinión sobre el rol de la mujer en el mundo de la tecnología desde la propia universidad. Ambas decidieron llevar a cabo su primera experiencia profesional en Open Cloud Factory realizando sus prácticas profesionales. Ambas coinciden en la importancia que tiene el entorno familiar para encontrar ejemplos a seguir, ya que las dos encontraron inspiración por parte de las mujeres de su familia.

También han expresado sus deseos para el futuro sobre la evolución del papel de la mujer en el sector de la ciberseguridad: destacan los obstáculos y objetivos y cuáles son las posibles soluciones frente a ellos.

1. Estáis dando vuestros primeros pasos en el mundo de la ciberseguridad. Un sector en el que principalmente trabajan hombres y en el que la mujer representa un 24% del total. En la universidad no es muy diferente ya que las mujeres solo representan un 25% de las matriculaciones en carreras de ingeniería. ¿Os habéis sentido alguna vez fuera de lugar o poco integradas a lo largo de vuestros estudios?

Cristina: No. A pesar del escaso número de mujeres en mi grado, he tenido la suerte de tener muy buenas compañeras y compañeros.

 

Claudia: A lo largo de mis estudios siempre ha estado presente el hecho de ser minoría, era algo que saltaba a la vista en las clases presenciales. No obstante, realmente nunca me he sentido desplazada ya que considero que trabajo sin ningún tipo de problema con cualquier persona, sin importar su género. No obstante, me he encontrado con algunas barreras. Por ejemplo, sería el caso de los conocimientos previos que la mayoría de mis compañeros ya tenían al entrar en la universidad. La mayoría de los hombres ya había mostrado un gran interés en la tecnología/programación/redes/seguridad antes de entrar. No es que a mi no me interesara, sino que nunca me lo había planteado. No era el único caso que se sentía un pez fuera del agua al entrar en la carrera porque no sabía nada de nada, sino que mis otras compañeras se encontraban en la misma situación. Supongo que influye tanto el entorno, como el colegio donde hayas ido, etc. así como buena parte de los estereotipos en los que hemos crecido.

3. Es importante tener, y todos tenemos, personas que nos inspiren, ¿cuáles fueron vuestros referentes y motivaciones para tomar el camino que estáis siguiendo? 

Cristina: Gracias a mi tía, que es ingeniera aeronáutica, me decanté por las ingenierías. Fue una de las dos únicas mujeres de su promoción hace 30 años. A pesar de las dificultades que le pusieron en numerosas ocasiones por ser mujer, actualmente ocupa un cargo de responsabilidad en la Unión Europea.

 

Claudia: Mis referentes fueron mi madre y su hermana. Ambas son ingenieras de telecomunicaciones, y si hoy en día las mujeres ya somos minoría en nuestro sector, no quiero imaginar en su época. Son mi único referente femenino en el mundo de la ingeniería y son las que me impulsaron a elegir la carrera que he acabado haciendo, y se lo agradezco.

4. Ante la predominancia de la presencia masculina en el mundo de la tecnología, ¿qué le diríais a una mujer que no esté segura de formar parte del mundo de la ciberseguridad en particular o de la tecnología en general para animarla a tomar el paso?

Cristina: Que su género no debe condicionar una profesión y que necesitamos más mujeres que confíen en su esfuerzo y capacidades para cambiar las cosas.

 

Claudia: Que ni lo dude. Si le gusta y está interesada no hay ningún problema, esto no va de géneros y, aunque quizá habrá quien cuestione nuestro trabajo por razones externas al ámbito profesional, para eso estamos nosotras: para demostrarles que se equivocan.

 

5.Aún tenéis por delante una larga trayectoria profesional, ¿cómo creéis que evolucionará la situación respecto al crecimiento de la presencia de la mujer en el sector y cómo os gustaría que evolucionara? 

Cristina: Creo que, actualmente, la situación está cambiando, pero aún queda un largo camino por recorrer. Espero que consigamos alcanzar la plena igualdad. Confío que realmente será posible gracias a la labor de una gran cantidad de mujeres que actualmente se implican en diversos programas de mentoring, asociaciones, grupos y otros, y que luchan por mejorar la situación.

Claudia: Mi carrera profesional acaba de empezar, y poder tener compañeras y no ser la única mujer, para mí ya es un apoyo. Por lo tanto, espero que la situación evolucione y que más mujeres formen parte de este increíble sector. Entrar en un mundo donde hay pocos referentes femeninos no tiene nada de malo, al contrario: es el momento de empezar a multiplicarlos.